martes, 25 de agosto de 2015

Entrevista a Jorge Luis Borges en 'A Fondo' (1976)

Hamlet Lima Quintana, uno de los excelentes poetas y compositores del folclore argentino.



Hamlet Lima Quintana.

Gente necesaria


Hay gente que con sólo decir una palabra
enciende la ilusión y los rosales,
que con sólo sonreír entre los ojos
nos invita a viajar por otras zonas,
nos hace recorrer toda la magia.

Hay gente,que con sólo dar la mano
rompe la soledad, pone la mesa,
sirve el puchero, coloca las guirnaldas.
Que con sólo empuñar una guitarra
hace una sinfonía de entrecasa.

Hay gente que con sólo abrir la boca
llega hasta todos los límites del alma,
alimenta una flor, inventa sueños,
hace cantar el vino en las tinajas
y se queda después, como si nada.

Y uno se va de novio con la vida
desterrando una muerte solitaria,
pues sabe, que a la vuelta de la esquina,
hay gente que es así, tan necesaria.







Editado por Fernando Casasco- 
 Publicado el 19/02/2014

Hamlet Lima Quintana (nacido comoHamlet Romeo Lima el 15 de septiembrede 1923 en Morónprovincia de Buenos Aires y fallecido el 21 de febrero de 2002en Buenos Aires) fue un poeta argentino, autor de más de cuatrocientas canciones entre ellas la popular "Zamba para no morir" (música de Norberto Ambrós yHéctor A. Rosales).1

Biografía
Nacido en Moron en 1923, prefería decir que era de Saladillo (localidad bonaerense situada a 200 km de la ciudad de Buenos Aires, zona rural de la Pampa húmeda), debido a que pasaba cinco meses por año allí durante su infancia.2

Tanto su padre como su madre alimentaron el amor por las letras y la música, ya que ambos escribían poesía y tocaban la guitarra y el piano.1

Entre 1940 y 1960, Lima Quintana fue músico y cantor primero en la compañía de Ariel Ramírez y luego con los grupos Los musiqueros y Los mandingas.

Desde Buenos Aires, Hamlet Lima Quintana componía canciones que acompañaron al movimiento artístico y cultural denominado Nuevo Cancionero (1962), que integraban también el poeta mendocino Armando Tejada Gómez y el músico Oscar Matus. Artistas de la talla de Mercedes Sosa y Horacio Guarany interpretaron sus composiciones.2

Además de su actividad artística, trabajó en las redacciones de la agencia de noticias United Press y de la sección Política del diario Clarín. También se desempeñó como cobrador, vendedor de la editorial Sudamericana y empleado del Instituto Nacional de Cinematografía.2

También grabó discos con el recitado de sus poemas, de los que se destacan: "Juanito Laguna remonta un barrilete" y "La Pampa Verde".1

Falleció el 21 de febrero del 2002, a los 78 años, por un cáncer de pulmón.2

Libros
Publicó, entre otros, los siguientes libros:
·        Mundo en el rostro (1954)
·        El Octavo Pájaro (1961)
·        Pampamapa, en la huella del Sur (1962)
·        La isla (1964)
·        La armonía de los cuerpos (1968)
·        Edad del asombro (1969)
·        Los juegos (1969)
·        Taller del resentido (1970)
·        La muerte y los presagios (1970)
·        Cuentos para no morir (1972)
·        Documento de Identidad (1976)
·        Informe de pájaros (1976)
·        En distintas formas (1981)
·        Sinfonía de la llanura (1983)
·        Los estafados (1984)
·        Situación personal (1984)
·        Milongueada por Pedro Coronel en Saladillo (1987)
·        El oficio común (1989)
·        Osvaldo Pugliese, biografía (1990)
·        Callvucurá y su elogio de la tribu (1991)
·        Breve historia de otro mundo (1992)
·        Declaración de bienes (antología) (1993)
·        Los referentes (1994)
·        En el fondo del horizonte (1995)
·        El perfeccionista (1997)
·        La breve palabra (1998)
·        Las memorias (1999)
·        Diario del Re­greso (1999)
·        Las otras casuarinas (2000)
·        Antolobiografía (2002)
·        Los ángeles de la tierra (2003) (edición póstuma)
·        Edad del asombro (libro de canciones escolares, escrito junto a Carlos Guastavino).

Premios
·        Primer premio de Poesía de la Municipalidad de Morón.
·        Faja de Honor de la SADE. (1961)
·        Premio Konex, Diploma al Mérito como Autor de Folklore. (1985)
·        Gran premio SADAIC (folklore). (1995)
·        Distinción en reconocimiento a su trayecto­ria, SADAIC. (2000)
·        Plaqueta homenaje del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos. (2001)
Referencias
1.  ↑ Saltar a:a b c Dora Giannoni (s/d). «"Hamlet Lima Quintana"». Página web de la Editora Patria Grande. Consultado el 4 de abril de 2009.
2.  ↑ Saltar a:a b c d «"Murió Hamlet Lima Quintana, exponente de la poesía popular"». Diario Clarín (Edición digital). 22 de febrero. Consultado el 4 de abril de 2009.
Enlaces externos:
Videos (Poemas, cuentos y relatos)
Videos (Canciones)
Obra literaria



FUENTE DE LA BIOGRAFIA:
https://es.wikipedia.org/wiki/Hamlet_Lima_Quintana
 

miércoles, 29 de julio de 2015

Es la guerra santa, idiotas


Pinchos morunos y cerveza. A la sombra de la antigua muralla de Melilla, mi interlocutor -treinta años de cómplice amistad- se recuesta en la silla y sonríe, amargo. «No se dan cuenta, esos idiotas -dice-. Es una guerra, y estamos metidos en ella. Es la tercera guerra mundial, y no se dan cuenta». Mi amigo sabe de qué habla, pues desde hace mucho es soldado en esa guerra. Soldado anónimo, sin uniforme. De los que a menudo tuvieron que dormir con una pistola debajo de la almohada. «Es una guerra -insiste metiendo el bigote en la espuma de la cerveza-. Y la estamos perdiendo por nuestra estupidez. Sonriendo al enemigo».

Mientras escucho, pienso en el enemigo. Y no necesito forzar la imaginación, pues durante parte de mi vida habité ese territorio. 

Costumbres, métodos, manera de ejercer la violencia. Todo me es familiar. Todo se repite, como se repite la Historia desde los tiempos de los turcos, Constantinopla y las Cruzadas. Incluso desde las Termópilas. 

Como se repitió en aquel Irán, donde los incautos de allí y los imbéciles de aquí aplaudían la caída del Sha y la llegada del libertador Jomeini y sus ayatollás. Como se repitió en el babeo indiscriminado ante las diversas primaveras árabes, que al final -sorpresa para los idiotas profesionales- resultaron ser preludios de muy negros inviernos. Inviernos que son de esperar, por otra parte, cuando las palabras libertad y democracia, conceptos occidentales que nuestra ignorancia nos hace creer exportables en frío, por las buenas, fiadas a la bondad del corazón humano, acaban siendo administradas por curas, imanes, sacerdotes o como queramos llamarlos, fanáticos con turbante o sin él, que tarde o temprano hacen verdad de nuevo, entre sus también fanáticos feligreses, lo que escribió el barón Holbach en el siglo XVIII: «Cuando los hombres creen no temer más que a su dios, no se detienen en general ante nada».

Porque es la Yihad, idiotas. Es la guerra santa. Lo sabe mi amigo en Melilla, lo sé yo en mi pequeña parcela de experiencia personal, lo sabe el que haya estado allí. Lo sabe quien haya leído Historia, o sea capaz de encarar los periódicos y la tele con lucidez. Lo sabe quien busque en Internet los miles de vídeos y fotografías de ejecuciones, de cabezas cortadas, de críos mostrando sonrientes a los degollados por sus padres, de mujeres y niños violados por infieles al Islam, de adúlteras lapidadas -cómo callan en eso las ultrafeministas, tan sensibles para otras chorradas-, de criminales cortando cuellos en vivo mientras gritan «Alá Ajbar» y docenas de espectadores lo graban con sus putos teléfonos móviles. Lo sabe quien lea las pancartas que un niño musulmán -no en Iraq, sino en Australia- exhibe con el texto: «Degollad a quien insulte al Profeta»

Lo sabe quien vea la pancarta exhibida por un joven estudiante musulmán -no en Damasco, sino en Londres- donde advierte: «Usaremos vuestra democracia para destruir vuestra democracia».

A Occidente, a Europa, le costó siglos de sufrimiento alcanzar la libertad de la que hoy goza. Poder ser adúltera sin que te lapiden, o blasfemar sin que te quemen o que te cuelguen de una grúa. Ponerte falda corta sin que te llamen puta. Gozamos las ventajas de esa lucha, ganada tras muchos combates contra nuestros propios fanatismos, en la que demasiada gente buena perdió la vida: combates que Occidente libró cuando era joven y aún tenía fe. Pero ahora los jóvenes son otros: el niño de la pancarta, el cortador de cabezas, el fanático dispuesto a llevarse por delante a treinta infieles e ir al Paraíso. 

En términos históricos, ellos son los nuevos bárbaros. Europa, donde nació la libertad, es vieja, demagoga y cobarde; mientras que el Islam radical es joven, valiente, y tiene hambre, desesperación, y los cojones, ellos y ellas, muy puestos en su sitio. Dar mala imagen en Youtube les importa un rábano: al contrario, es otra arma en su guerra. 

Trabajan con su dios en una mano y el terror en la otra, para su propia clientela. Para un Islam que podría ser pacífico y liberal, que a menudo lo desea, pero que nunca puede lograrlo del todo, atrapado en sus propias contradicciones socioteológicas. Creer que eso se soluciona negociando o mirando a otra parte, es mucho más que una inmensa gilipollez. Es un suicidio. Vean Internet, insisto, y díganme qué diablos vamos a negociar. Y con quién. Es una guerra, y no hay otra que afrontarla. Asumirla sin complejos. Porque el frente de combate no está sólo allí, al otro lado del televisor, sino también aquí. En el corazón mismo de Roma. 

Porque -creo que lo escribí hace tiempo, aunque igual no fui yo- es contradictorio, peligroso, y hasta imposible, disfrutar de las ventajas de ser romano y al mismo tiempo aplaudir a los bárbaros. 


  1. Arturo Pérez-Reverte
    Escritor
  2. Arturo Pérez-Reverte Gutiérrez es un escritor y periodista español, miembro de la Real Academia Española desde 2003. Wikipedia
  3. Fecha de nacimiento25 de noviembre de 1951 (edad 63), Cartagena, España
  4. PremiosPremio Goya al Mejor Guión Adaptado, Gran premio de la literatura policíaca - categoría internacional
   

http://www.infobae.com/2015/01/07/
1619539-es-la-guerra-santa-idiotas

Zante, la isla griega que salvó a todos sus judíos durante la ocupación alemana nazi en la Segfnda Guerra Mundial


Fue el único lugar en la Europa ocupada por las fuerzas alemanas en la que sus habitantes cristianos salvaron a todos los miembros de su comunidad judía

En Israel la isla de Zante es conocida como la «isla de los Justos», ya que es el único lugar en la Europa ocupada por las fuerzas alemanas en la que sus habitantes cristianos salvaron a todos los miembros de su comunidad judía, 275 personas.Y dentro de poco habrá dos películas contándolo.

El alcalde y el Obispo

Todo empezó en la primavera de 1944: los invasores alemanes «recogían» a todos los judíos de las Islas Jónicas para enviarlos en barco a la ciudad de Patras y de ahí, en vagones ferroviarios, directamente a Auswitch. En la isla de Corfú recogieron a 2.000 y en la de Cefalonia a 400.
Cuando Paul Berents, el comandante alemán de Zante, informó al Obispo ortodoxo Jrisóstomos y al Alcalde Lúcas Carrer que tenían 24 horas para entregar la lista de sus habitantes judíos, incluyendo sus posesiones, no se esperaba su reacción. Se encontró el día después con un sobre cerrado. Al abrirlo, vió que sólo había dos nombres: el del Obispo y el del Alcalde.
El Obispo, que hablaba perfectamente alemán ya que había hecho sus estudios en Munich, afirmó que si se hacía algo contra los judíos, él mismo les acompañaría y compartiría su destino. El comandante pidió órdenes a Berlín pero entretanto los dos hombres habían informado a Mosés Ganis, el líder de la comunidad judía, la directiva alemana. Y con el prepararon una maniobra extraordinaria: todos los judíos fueron escondidos en casas y granjas de los cristianos. Y hasta que los alemanes abandonaron el país (Zante fue liberada el 12 de Septiembre de 1944) , nadie se chivó y todos los judíos de la isla se salvaron.

Diez personas escondidas en un cuarto

Lo cuenta Chaim Constantinidis, uno de estos sobrevivientes que recuerda estos acontecimientos, ocurridos cuando tenía once años y vivía con sus padres y cuatro hermanos en la capital de la isla. Constantinidis ha estado hace poco en Zante y a sus 81 años aun recuerda lo que ocurrió en 1944: omo el líder judío Ganis llegó una noche a su casa y les pidió que todos prepararan un hatillo para irse de inmediato.
Les escondieron en un cuarto de la casa de una familia griega en las afueras de la capital, junto con un primo con su mujer e hijo. Diez personas escondidos en un cuarto durante cinco meses. Pero se salvaron todos. Poco después toda la familia se fue a Israel, donde su vida fue difícil al principio, mucho peor que la que dejaron en Grecia.
Pero cuando Zante fue asolado por un terrible terremoto en 1953, la primera ayuda llegó de Israel con un escueto mensaje: «Los Judíos de Zante nunca olvidaron su Alcalde y su querido Obispo y lo que hicieron por nosotros».
En 1978, la Autoridad para el Recuerdo de los Martires y Héroes del Holocausto nombró al Obispo Jrisóstomos y al Alcalde Lucas Carrer «Justos de las Naciones», el mayor honor para las personas no judías que con riesgo personal salvaron a judíos durante el Holocausto.

Películas para no olvidar

Gracias a Gregory Pappas y Steven Prióvolos, dos americanos de origen griego, esta historia se verá en la pantalla grande: con la película «Ningún hombre es una isla», un documental de Yánis Sakiaridis. Y con otra que aún se está rodando dirigida por Theo Papadulaki. El productor ejecutivo es Sid Gants, que fue presidente de los estudios de Century Fox y también de la Academia de los Oscar entre 2005 y 2009 ,y proviene de una familia judía de la ciudad de Ioanina, al norte de Grecia.
Chaim sigue hablando el griego de su infancia y contando a sus hijas que Zante es la isla mas bonita del mundo. Y en una entrevista al semanal del diario Kathimeriní insistió que es bueno que el mundo entero conozca su historia. Afirma que «los niños ahora deben conocer lo que pasó, saber sobre los Nazis y el Holocausto, para que estos horrores no vuelvan a ocurrir jamás».

Los judíos griegos en números:

Presentes desde hace mas de 2.000 años en Grecia, los judíos griegosson en su gran mayoría sefarditas con una minoría romaniota. Durante la Segunda Guerra Mundial, más de 12.000 lucharon en el ejército griego contra los italianos. Se considera que el 81% del total de los judíos fallecieron en los campos de concentración y los demás se salvaron gracias a la protección de la Iglesia Ortodoxa (que los hacía pasar por cristianos proporcionándoles documentos falsos) y de familias particulares griegas que les escondieron con gran riesgo personal.
También se salvaron quienes tuvieron ayuda de las autoridades españolas e italianas gracias a la concesión de pasaportes. En el caso español, gracias al extraordinario trabajo del diplomático Sebastián Romero Radigales desde la Embajada de España en Atenas, ayudado por su canciller, el Padre Tipaldos. En la ciudad de Salónica,de los 50.000 judíos enviados a Auschwitz sólo regresaron 1.950.Y ahí ayudaron desde el consulado italiano Guelfo Zamboni y Guiseppe Castruccio para salvar a muchos.
En Zante ya no hay judíos: la mayoría se fue a Israel y unos pocos se quedaron en Atenas. Pero con la profunda crisis económica que atraviesa el país y con el alza de la extrema derecha neonazi, muchos miembros jóvenes de la pequeña comunidad judía griega, formada por 5.500 personas, piensan ahora en emigrar a Israel.


http://www.abc.es/internacional/20140807/abci-zante-isla-judios-201407291245.html#